Yo estaba,
Al otro lado del teléfono.
Como de costumbre.
Me tapaba el oído izquierdo,
Para que tu voz no se escapara a ningún lugar.
Debajo de ella, -Su voz-
Habitaban mil tristezas.
Me tragué las palabras y los silencios
Hasta quedarme vacío,
Hasta que su llanto se salió por mis ojos,
En este desierto de escombros.
En este pasillo sin almas.
Y a lo lejos,
Su risa.
A lo lejos,
Perdida.
Pero ya no estaba sola.
"Nadie nace malvado, pero aveces, cuando atraviesas un infierno, la única forma de salir es caminar aún mas profundo entre las llamas."
sábado, 7 de diciembre de 2013
Sin sentido de esperanza.
Primero que todo
Ando en el desierto, buscando-te
Hasta debajo de las huellas que ya he pisado,
Debajo de cada grano ¿hay algún rastro de ti?
Segundo que nada
Tu, en el espacio perdida,
Flotando en recuerdos para no volver,
Para no llegar.
Ni a mi.
Vacíos de lunas y esperanzas alguna.
Invisibles, el al lado de ella ... Y viceversa.
Es la hora de los 3 magos
desterrados y cansados.
En amor; una bruja gitana,
un ángel que cayó
Y la materia mutable,
De el aire,
La lagrima de agua del cielo,
Y la nube.
Corazones verdes de la tierra,
El sol y la libertad,
Corazones verdes de la tierra,
La lluvia y sus charcos debajo de los pies,
Corazones verdes de la tierra,
Música de las aves que te habitan,
Corazones verdes de la tierra,
Vas y vienes como las olas de arena,
Que en el desierto, me cubren,
Corazones verdes de la tierra.
C'era una volta, le parole eternità nuda.
C'erano tu e io.
Principessa.
RENGA
INO
UMI
Ando en el desierto, buscando-te
Hasta debajo de las huellas que ya he pisado,
Debajo de cada grano ¿hay algún rastro de ti?
Segundo que nada
Tu, en el espacio perdida,
Flotando en recuerdos para no volver,
Para no llegar.
Ni a mi.
Vacíos de lunas y esperanzas alguna.
Invisibles, el al lado de ella ... Y viceversa.
Es la hora de los 3 magos
desterrados y cansados.
En amor; una bruja gitana,
un ángel que cayó
Y la materia mutable,
De el aire,
La lagrima de agua del cielo,
Y la nube.
Corazones verdes de la tierra,
El sol y la libertad,
Corazones verdes de la tierra,
La lluvia y sus charcos debajo de los pies,
Corazones verdes de la tierra,
Música de las aves que te habitan,
Corazones verdes de la tierra,
Vas y vienes como las olas de arena,
Que en el desierto, me cubren,
Corazones verdes de la tierra.
C'era una volta, le parole eternità nuda.
C'erano tu e io.
Principessa.
INO
UMI
martes, 3 de diciembre de 2013
Que se llama soledad.
Algunas veces vuelo
Y otras veces; me arrastro demasiado al ras del suelo,
Algunas madrugadas me desvelo
Y ando como gato en celo
Patrullando la ciudad,
En busca de una gatita
A esa hora maldita
En que los bares están
A punto de cerrar.
Cuando el alma necesita un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
Y otras veces busco un adjetivo
Inspirado y posesivo
Que te arañe el corazón;
Luego arrojo mi mensaje,
Se lo lleva de equipaje,
Una botella al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
Solo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar mi cabeza
En el hombro de la luna
Y le hablo
De esa amante inoportuna
Que se llama soledad.
Algunas veces gano
Y otras veces pongo un circo
Y me crecen lo enanos;
Algunas veces doy con un gusano
En la fruta del manzano,
Prohibido del padre Adán;
O duermo
Y dejo la puerta de mi habitación abierta,
Por si acaso se te ocurre regresar;
Mas raro fue aquel verano que no paró de nevar.
Y otras veces; me arrastro demasiado al ras del suelo,
Algunas madrugadas me desvelo
Y ando como gato en celo
Patrullando la ciudad,
En busca de una gatita
A esa hora maldita
En que los bares están
A punto de cerrar.
Cuando el alma necesita un cuerpo que acariciar.
Algunas veces vivo
Y otras veces busco un adjetivo
Inspirado y posesivo
Que te arañe el corazón;
Luego arrojo mi mensaje,
Se lo lleva de equipaje,
Una botella al mar de tu incomprensión.
No quiero hacerte chantaje,
Solo quiero regalarte una canción.
Y algunas veces suelo recostar mi cabeza
En el hombro de la luna
Y le hablo
De esa amante inoportuna
Que se llama soledad.
Algunas veces gano
Y otras veces pongo un circo
Y me crecen lo enanos;
Algunas veces doy con un gusano
En la fruta del manzano,
Prohibido del padre Adán;
O duermo
Y dejo la puerta de mi habitación abierta,
Por si acaso se te ocurre regresar;
Mas raro fue aquel verano que no paró de nevar.
Joaquin Sabina
Suscribirse a:
Entradas (Atom)